Bienvenido a la Universidad de París Descartes

Introducción

Georges Cremer

Georges CREMER
Presidente de la asociación de los amigos
del Museo de historia de la medicina

De nuevo está abierto al público después de permanecer dos años cerrados a causa de un incendio. Se pudo restaurar gracias al apoyo del alcalde de París, del director del servicio de la construcción del rectorado, del director de la misión museo del ministerio  de la enseñanza superior y de la investigación; ellos han posibilitado la ayuda financiera necesaria para las obras; la universidad sola no hubiera podido realizarlas: les expresamos aquí nuestros más  sinceros agradecimientos.

También queremos darle las gracias al Señor Collet, senador alcalde de nuestro distrito, que siempre está  pendiente de conservar  nuestro patrimonio médico.

Al leer estas páginas, se darán cuenta de que la historia del museo está estrechamente vinculada con la construcción y el acondicionamiento de los edificios del colegio de cirugía, que más tarde pasaron a ser los edificios de la facultad de medicina de París y , en una fecha más reciente, los de la universidad.

También es sumamente interesante  constatar que reunió  el decano Lafaye numerosos instrumentos de cirugía,  pertenecientes a las colecciones del museo, en el siglo XVIII, con el objetivo de crear un Museo de enseñanza de la medicina: « la historia de la medicina así como las otras ramas de la filosofía » no eran ignoradas por los estudiantes cirujanos  bajo el reinado de Luís XVI.

Es nuestro deseo que cada uno pueda visitar el Museo y así descubrir los testimonios de la historia de la medicina reconocidos en el mundo entero  por su incomparable valor.

 

Francois Collet

François COLLET
 Sénateur
 Teniente de  alcalde de París
  Alcalde del distrito 6

 

Me complace saludar el renacimiento del Museo de la Historia de la medicina que por desgracia fue

dañado por un incendio  poco tiempo después de su reapertura  al público

Forma parte de esos lugares de memoria de los que se enorgullece el distrito 6 de París, feliz de que la Capital haya podido contribuir a su restauración,  salvando así un patrimonio médico que tiene fama en el mundo entero por la calidad y la rareza de los recuerdos expuestos.

A los artesanos del renacimiento les felicito  calurosamente, y deseo que parisinos y turistas sean numerosos en visitar estos lugares y descubrir en ellos los testimonios de las luchas emprendidas desde siempre por médicos y cirujanos para salvar la vida de sus prójimos.

 

Estoy convencido de que todos reconocerán su carácter imprescindible y querrán fortalecer su esplendor formando parte de la Asociación de los Amigos del Museo de historia de la Medicina.